
En el año 1995 las elecciones se realizaron en un ambiente signado por una rara pero no novedosa disyuntiva. La ecuación un dolar un peso y el acceso al crédito en dolares provocó el endeudamiento de amplios sectores de la población que se volcaron a comprar todo tipo de productos, especialmente electrodomesticos importados, que el mercado ofrecía a módicas cuotas en dolares. El resultado: los Argentinos nos habiamos endeudado en dolares. La estrategia electoral de los gobernantes entonces, fue infundir temor a todo el pueblo, asegurando que si perdian las elecciones se saldria lo que se llamo convertibilidad ($1=1U$S). Asi con gran parte del pueblo endeudado en dolares la opción fue Menem o la quiebra de todos los argentinos endeudados (voto cuota).

En concordancia con esa especie de terrorismo de estado económico-electoral, doce años despues (2007) aparecen las primeras imagenes de originarios llevados como ganado a votar sea a quien sea, pero jamás a alguien a quien la voluntad del originario decidiera. En algunos casos se los cruzaba desde Paraguay con documentos argentinos, hechos a una velocidad que contrasta con la lentitud para documentar hoy a los QOM. El fraude en Formosa en 2007 y 2009 es una vergüenza. En el siglo XXI seguimos presenciando estos atropellos sin que nadie, llamese Congreso, Justicia o Poder Ejecutivo haga algo para terminar con este avasallamiento. Inacción que los convierte en complices.
Comparemos lo que decia en 1857 Sarmiento que para ese entonces era jefe de Estado Mayor del ejercito bonaerense dereserva, nombrado por el gobernador Pastor Obligado.

"Las elecciones de 1857 fueron las más libres y más ordenadas que ha presentado la América"'.[11] "Para ganarlas, nuestra base de operaciones ha consistio en la audacia y el terror, que empleados hábilmente han dado este resultado (de las elecciones del 29 de marzo). Los gauchos que se resistieron a votar por nuestros candidatos fueron puestos en el cepo o enviados a las fronteras con los indios y quemados sus ranchos. Bandas de soldados armados recorrían las calles acuchillando y persiguiendo a los opositores. Tal fue el terror que sembramos entre toda esa gente, que el día 29 triunfamos sin oposición. El miedo es una enfermedad endémica de este pueblo. Esta
es la palanca con que siempre se gobernará a los porteños, que son unos necios, fatuos y tontos".No es mi idea poner en discusión lo malo o lo bueno de Sarmiento, tengo mi opinión acerca de eso y la expresaré en otra entrada. Lo que quiero resaltar es como historicamente se han usado todo tipo de artimañas viles para ganar una elección, de todas ellas la mas efectiva ha sido el terror. Entonces llegó el momento de terminar con este otro terrorismo (terrorismo electoral.) Con nuestros derechos en la mano y defendiendo a aquellos que son atropellados por tipos tan siniestros como Gildo Insfran, excelente discipulo de Sarmiento.